Dolores Díaz Gallego
Durante más de tres décadas, me he entregado por completo al arte de la encuadernación. Mi camino en este oficio comenzó primero en Madrid y Barcelona, y lo perfeccioné en los talleres de Francia, donde aprendí a dominar la técnica del dorado, la encuadernación en piel, la restauración de tesoros literarios y el delicado arte del marmoleado de papel.
A lo largo de mi trayectoria he tenido el honor de confeccionar encuadernaciones tanto para apasionados bibliófilos como para particulares, fundaciones y entidades oficiales.
Cada día, encuentro una renovada alegría en mi labor; cada libro que toca mis manos se convierte en una creación única y especial que trasmite su propia magia.
La aventura de Dolores Díaz Gallego comienza muchos años atrás en el taller de su familia. En el año 1995 se decide a emprender y monta su propio taller de encuadernación «Cola y Engrudo».
Todos los años pasan por las manos de Dolores infinidad de libros. Como anécdota, el libro más antiguo fue un incunable (nombre con el que se conoce a las obras impresas antes del año 1500).
El proceso de restauración de dicho libro implicó aún más cuidado en el trato con sus componentes, debido a su complejidad.
Si se trata un libro del siglo XVII hay que meterle un hierro de la época, no uno modernista.
30 años dando una segunda vida a joyas literarias y creando pequeñas obras de arte.
Un proceso de encuadernación de un libro siempre se realiza a través del método clásico. Lo primero es descoser el libro para luego volverlo a coser. Posteriormente se monta con los cartones, formando una pieza entera. Después se rebaja la piel, ya que generalmente viene muy gruesa y no se puede doblar. Para terminar, se forran portada y contraportada, con engrudo (de ahí el nombre del taller), ya que permite manipular la piel, no la seca inmediatamente, mientras que la cola se pone y no se puede volver a mover.
Al finalizar la encuadernación, llega el momento de decorar el libro. Siempre con mucha paciencia y sin correr. En Cola y Engrudo utilizamos florones para decorar los lomos. Para hacer las líneas se emplean paletas de muchos tipos. Para las letras se utilizan hierros.
En Cola y Engrudo no hay máquinas, todo se hace a mano
Los cartones se cortan con cizalla y los libros con una guillotina. Técnicas que no se usan con los libros antiguos, ya que pierden valor.
Uno de los encargos más importantes fue el de la Fundación Príncipe de Asturias, con motivo de la boda de Sus Majestades los Reyes Felipe y Letizia, a los que regalaron un libro muy especial.
También se elaboró una carpeta con los artistas de grabados donde hacen el cuero en la calle Jovellanos.
Por último, destacar los trabajos de encuadernación en piel y restauración de materiales y libros antiguos. Un trabajo de lo más delicado, que son los que más disfruta Dolores en su taller.